Una expedición de 14 días para validar técnicas de orientación sin GPS en el erg de Ténéré.
El equipo debía recorrer 200 km entre dunas de hasta 300 m de altura, con temperaturas diurnas superiores a 48 °C y brújulas magnéticas inestables por depósitos de hierro en el suelo. Sin señal satelital, la única referencia fiable era la bóveda celeste.
Se implementó un protocolo de navegación basado en la posición del Sol durante el día y en la constelación de Orión y la Estrella Polar durante la noche. Cada miembro portó un sextante de bolsillo y tablas de declinación solar impresas en papel resistente al agua.
Se realizaron mediciones cada 90 minutos, registrando ángulos de elevación y azimut. Los datos se anotaban en bitácoras ignífugas. Se establecieron puntos de control visuales en formaciones rocosas y se usaron espejos de señales para comunicación entre subgrupos separados hasta 2 km.
La expedición completó la travesía con un error de posicionamiento promedio de 1,7 km respecto a la ruta planificada. Se demostró que la navegación astronómica manual sigue siendo viable en terrenos hiperáridos, con una precisión suficiente para evitar zonas de riesgo como arenales movedizos y acantilados de yeso.
Vista de las dunas del Ténéré durante la fase de reconocimiento.
“Gracias a las técnicas de orientación astronómica que aprendí aquí, pude completar una travesía de 10 días por el desierto de Atacama sin depender del GPS.”
— Mateo R.
Expedición al desierto de Atacama
“La guía sobre gestión de recursos hídricos me salvó la vida en el Sahara. Aprendí a localizar fuentes subterráneas y a racionar el agua de forma eficiente.”
— Elena G.
Ruta por el Sahara Occidental
“Los artículos sobre conservación de suelos en zonas áridas me inspiraron a iniciar un proyecto de reforestación en mi comunidad. Resultados visibles en solo dos años.”
— Carlos M.
Proyecto de restauración ecológica